viernes, 11 de septiembre de 2026

El aguacero de Santa María Reina

Explicación (HRC): Hace días, hablando con nuestro amigo SFP, me comentaba sobre un artículo que le fue publicado  en un diario venezolano muy importante y que me pareció muy interesante. Le pedí que me escribiera un resumen para La Botica y me envió el texto y las fotos que siguen a continuación. Debo recordar a nuestros (as) lectores (as) que SFP es autor de uno de los textos más visitados del blog que Ud. puede consultar aquí. Es indudable que para minimizar los efectos dañinos de la naturaleza hace falta educación. Espero disfruten el texto que sigue y el anteriormente publicado  y los difundan. Gracias.  

Por Sergio Foghin-Pillin (*) 

En la actualidad, las manifestaciones meteoclimáticas extremas cobran un protagonismo crítico en la agenda mediática global. Sequías severas, olas de calor, incendios forestales, colapsos glaciares e inundaciones repentinas, ilustran la urgencia de estudiar el impacto del calentamiento global y fenómenos como El Niño, a través de la ciencia de atribución del cambio climático. En el ámbito nacional, las intensas precipitaciones registradas en Venezuela en agosto de 2026 confirman la tendencia a la intensificación de eventos hidrometeorológicos en la región del Caribe meridional.


Las precipitaciones de extraordinaria magnitud del 22 de agosto de 2026 en la región de Caracas, constituyen un caso de estudio emblemático. Causado por el paso de la onda tropical número 40, este evento pluvial dejó un interesante diferencial pluviométrico: mientras la estación de la Universidad Central de Venezuela registró 26 mm de lluvia, estaciones particulares en la cuenca alta del río Valle reportaron entre 68,3 mm y 121 mm en apenas tres horas. Esta concentración pluvial en las cabeceras de aquel curso de agua, desbordó el cauce y provocó severas anegaciones en el eje vial Valle-Coche. 


En referencia al santoral católico y a antecedentes históricos de la zona, como el remoto aguacero de Santa Rosa y San Ramón, este fenómeno podría recordarse como el «aguacero de Santa María Reina», catalogado como uno de los de mayor intensidad en más de cuatro décadas de registros continuos en San Antonio de los Altos.


Más allá del factor estrictamente volumétrico de la precipitación, la gravedad de los daños responde al concepto clave de la «ecuación de los desastres», donde interactúan la amenaza natural y la vulnerabilidad. Conforme a los criterios de la Organización de las Naciones Unidas, la disrupción grave que sufre una comunidad depende de su susceptibilidad y grado de exposición. En este contexto deberá analizarse el impacto ambiental causado por el desbordamiento del río Valle el 22 de agosto de 2026.


Como señalara el geólogo Marcel Roubault, las inundaciones figuran entre los desastres naturales más previsibles, pues su dinámica y detonantes son técnicamente determinables. La prevención exige acciones que van desde el mantenimiento del perfil de los cursos de agua y la conservación de las cuencas altas para reducir el escurrimiento superficial, hasta la creación de cartografía detallada y la instalación de redes de estaciones pluviométricas automáticas. Estas últimas permiten calcular en tiempo real la respuesta hidráulica en las partes bajas de los ríos y alimentar sistemas integrales de alerta temprana gestionados por protección civil.


La mitigación de los riesgos derivados de la dinámica atmosférica, no depende únicamente de los pronósticos meteorológicos y de la ingeniería hidráulica, sino también del factor educativo. La marginación de asignaturas fundamentales en la Educación Media, como Ciencias de la Tierra , debilita la resiliencia ciudadana y desestimula la formación universitaria en gestión de riesgos y ciencias ambientales. Solo una población educada y consciente de las amenazas naturales, podrá reducir su vulnerabilidad ante las alteraciones del clima planetario.

 

 


Resumen del artículo publicado en el diario El Nacional, el día lunes 7 de septiembre de 2026.


 Nota:

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(*) Geógrafo y profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra del Pedagógico de Caracas.



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