martes, 21 de septiembre de 2010

Port Lligat y el espíritu de Dalí



Humberto Ruiz
Foto: H. Ruiz


El español Salvador Dalí (1904-1989) fue uno de los más grandes artistas plásticos del siglo XX.  También fue la excentricidad personificada. Quienes han escrito sobre él indican que, haberle dado el mismo nombre de un hermano mayor que murió  de niño, le afectó  en una especie de disociación de su personalidad. Puede o no ser  verdad ello, pero lo indiscutible fue su genio, manifestado desde muy temprana edad. Fue proverbial su capacidad para innovar el arte y dar respuestas geniales.  Cuando el poéta André Bretón lo expulsó del grupo de los surrealistas, dijo algo así como: “no me pueden expulsar porque yo soy el surrealismo”.

Dalí fue un hombre que, pese a su cosmopolitismo, tuvo en Port Lligat, un pequeño poblado de pescadores, al norte de Figueres en Cataluña, la casa en donde vivió de manera continua más tiempo hasta la muerte de Gala, su compañera. Actualmente, la casa de Dalí se puede visitar y a quien le resulte de interés el pintor, su obra  y su personalidad, debería conocerla.

Pasantías, becas y textos universitarios



Humberto Ruiz


El 17 de junio de 2010 el Presidente Chávez abanderó a los estudiantes de  cuarto año de Medicina Integral Comunitaria que iniciaban pasantías, en una de sus cadenas de televisión. 

El Presidente comenzó alertando a los estudiantes de Medicina Integral Comunitaria que los médicos y los estudiantes de las universidades nacionales los estaban esperando para hacerles la vida imposible. Las dudas manifestadas por la Federación Médica Venezolana sobre su formación, -expresó el Presidente- no son más que el gran desprecio que le tienen a los sectores populares que ahora estudian medicina. Continuó diciendo: vayan preparados  para defenderse. Lo que van a enfrentar es parte de la batalla por imponer  el socialismo del siglo XXI en Venezuela. Aseguró que nunca como ahora la formación en medicina ha sido tan buena, se le está dando oportunidad a los excluidos del sistema universitario. Según el Presidente las pasantías en cuarto año de carrera son una novedad. Más novedad aún, la beca que tienen todos los estudiantes, que hasta ese momento había sido de Bs. 500, desde esa segunda quincena del mes pasaban a ser Bs. 1.000.   El Presidente sacó cuentas en su cuaderno donde lleva el control de los recursos del país y afirmó, ante el beneplácito de los estudiantes presentes en el Teresa Carreño: !sí el aumentó va desde hoy!  

El Cristo de las multitudes

Cristo de las Multitudes. Catedral de Mérida. Foto H.Ruiz


Humberto Ruiz

El pasado cuatro de marzo de 2010 murió en la ciudad de los caballeros, un merideño nacido en Cadiz (España): Manuel de la Fuente.  Vino desde la madre patria hasta Venezuela cuando recién caía Marcos Pérez Jiménez.

Por esos tiempos Mérida se afanaba para que las obras proyectadas para celebrar el cuatricentenario de su fundación,  se terminaran de la mejor forma posible.  La construcción de la  catedral  reunía  a maestros de obra, ebanistas, pintores, vidrieros y escultores bajo la guía de Monseñor Acacio Chacón y el arquitecto Manuel Mujica Millán.  En ese momento llegó Manuel de la Fuente a Mérida.

Al inicio dejó su impronta en la catedral de Mérida, en la sillería del coro, así como  en los apóstoles del púlpito y en los ángeles que coronan  a la virgen María. Más tarde, el Cristo de las Multitudes, ocupó lugar principal en la Capilla del Calvario.  Y si la muerte no lo llama, hubiera hecho realidad unas nuevas puertas para la catedral.

El Gabo

Humberto Ruiz

Gabriel García Márquez, el Gabo,  es el latinoamericano que ha recibido el Premio Nobel de literatura (1982), que goza de mayor reconocimiento en el continente y también internacionalmente. Nacido en Aracataca, en la Guajira Colombiana,  comparte el galardón con  los chilenos Gabriela Mistral y Pablo Neruda, el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (967), el mexicano Octavio Paz (1990) y el peruano Mario Vargas Llosa (2010) (*).

Leí, a los diez  y seis años de edad,  con deleite y maravillado, la extraordinaria novela  que le hizo famoso: Cien años de soledad. Ahora, hace unos días,  acabo de leer su biografía  “tolerada”, al decir de su autor, el inglés Gerald Martín: García Márquez:  A life (2009).

Escribir sobre una celebridad y hacerlo en vida del mismo, no deja de tener sus riegos. Fueron cerca de diez y seis años de un duro trabajo de acumular información, de contrastarla, en una labor detectivesca. Al cabo de ese tiempo,   Gerald Martin presenta una versión “resumida” de la biografía, que ya es monumental:  sólo el texto ocupa 626 páginas.  A ello se le agrega una sección de fotografías y los anexos que hacen un total de 762 páginas.

La biblioteca de Sairtún

Humberto Ruiz

Oí extractos del libro, La Biblioteca de Sairtún o Memorias del Octavo Sabio, embelezado como todos los presentes, cuando el Poeta fue recibido como individuo de número, en la Academia de Mérida (Venezuela) y leyó algunos de los relatos contenidos en la obra.  Dijo que peregrinaría tras un editor para ver el libro, como se dice en criollo, en blanco y negro.

El día de cierre de la décima tercera edición de la FILU, éste año, el Poeta presentó su obra  ante un público de amigos y curiosos, por saber de qué se trataba.

Finalmente el libro se puede comprar. Hoy, en un arrebato de valentía, decido escribir  sobre  el libro del Poeta. Soy un apasionado de los libros y de  su publicación. A veces,  también los leo…  como es el caso.