Explicación (HRC): tal como ya hemos dicho le he pedido a algunas personas, amigas y conocidas, para que escriban sobre su experiencia con el terremoto del pasado 24 de junio de 2026 en Venezuela. Aquí va otra de las colaboraciones.
No es que tenga algún poder especial, simplemente lo sabía. Como parte de mi carrera en historia de la ciencia me topé con el mundo de la geología, pero ese encuentro había sido mucho antes. Mi niñez transcurrió en la década de los cincuenta, en Centro América, donde los volcanes están a la orden del día; mi familia estuvo un tiempito en Guatemala, y visité con mis padres a la reconstruida Antigua Guatemala, que había sido devastada por un terremoto en la época colonial. En un recorrido posterior nos bañamos en el lago de Atitlán, de aguas cálidas al pie de un volcán. Luego en Costa Rica donde vivimos hasta enero de 1958, la ciudad de San José, la capital, a diario experimentaba temblores a causa de los volcanes Poas (en la gráfica) e Iguazú. Cuando había cenizas era un fastidio, en especial para los ríos.
Cuando nos establecimos en Venezuela, sencillamente me olvide de los temblores hasta julio de 1967; cuando empezó, pensé que era un gran camión que había pasado por enfrente de la casa a causa del ruido, hasta que mamá grito ¡ Temblor! Y salimos corriendo, mi hermano actuó con mucho tino al abrir la puerta y en la calle pude ver como los árboles sencillamente se inclinaba en uno y otro lado, la tierra parecía curvarse bajo nuestros pies, la casa se estremecía hasta que cesó y entonces atónitos pudimos ver que todo se había quedado en su sitio… aparentemente. Luego a través de la TV vimos el desastre en algunas partes de Caracas, pero lo de Altamira y los Palos Grandes era terrible; se habían desplomados varios edificios, entre ellos Mijagual. Una semana antes, estuve de visita en su PH, en una reunión con varias compañeras de Sociología de la UCAB. Un recuerdo que aún me estremece. Para mí, en ese entonces, los temblores estaban asociados a los volcanes y aquí no los había, de acuerdo con la geografía de Venezuela que había estudiado en la primaria venezolana. Entonces ¿por qué había temblado?
Fue años más tarde, trabajando en el IVIC, donde conocí a Carlos Schubert (1934-1994), un investigador, geólogo que estudiaba la falla de Boconó en los Andes. Y entonces supe que la actividad volcánica y temblores en Costa Rica y Guatemala, forma parte del llamado Cinturón del Fuego; Venezuela se estremece porque está al inicio de la placa del Suramérica y limita al norte con la placa del Caribe; y ambas se mueven en distinto sentido. Pero también el país tiene en su interior una serie de fallas que se extienden, por los Andes, recorren el centro norte costero de Venezuela y en oriente esta la temible falla del Pilar. Finalmente, al sur, cruzando a la otra orilla del Orinoco está la Guayana: solida, en donde está Guri, nuestra mayor represa a salvo de sismos. En consecuencia, sabía que tendríamos un temblor, aunque no estaba segura de que hacer si ello sucedía. Seguiré con más historias.
Yajaira Freites
Investigador Asoc, Titular, IVIC
Notas:
___________________________________
(1) En el texto que nos envió YF aparece que la foto está tomada de OVSICORI el 2025-04-23: 31:20.
Muy interesantes las experiencias sísmológicas de la Dra. Freites en Centroamérica. Recuerdo que el salesiano P. León D'Agostini (1905-1992) me contaba que, siendo maestro de primaria en Guatemala, los temblores eran tan frecuentes que ni siquiera evacuaban el aula de clases. Desde luego, eran estructuras muy livianas, lo que nos lleva al principio de que en zonas sísmicas las construcciones deber tener características particulares.
ResponderEliminarEl sismo de Caracas, en 1967, lo recuerdo claramente, vivido en Los Teques, ciudad que sufrió poco daños, entre los cuales se contó la destrucción de la vieja catedral. Aquella experiencia en realidad no fue mayormente atemorizante, como sí lo fue la del 24 de junio, en San Antonio de los Altos. También viví, desde Venezuela, la experiencia del terremoto de Friuli, mi tierra de origen, en 1976. La destruccío fue de grandes proporciones y el número de víctimas fatales ascendió a cerca de un millar. La mayoría de las construcciones que colapsaron eran viviendas de máximo tres niveles, la mayoría de muchos años, edificadas sin estructuras, sólo con gruesos muros portantes. Visité en verano de aquel año la región y pude tomar fotografías, entre ellas una de una pequeña iglesia que databa del siglo XVII, la cual quedó completamente destruida. Se contaba entre mis recuerdos más lejanos.
ResponderEliminarComo es sabido, el sistema de fallas que jalona la parte noroccidental y septentrional del territorio venezolano (falla de Boconó, falla de San Sebastián, falla de El Pilar),marca el contacto de la placa tectónica del Caribe con la placa continental suramericana. Debido a su localización muy cercana a estos notables accidentes tectónicos, importantes ciudades venezolanas como San Cristóbal, Mérida Barquisimeto, Caracas y Cumaná, entre otras, enfrentan un considerable riesgo sísmico y han sido seriamente afectadas, en múltiples ocasiones a lo largo de su historia, por destructores terremotos.
ResponderEliminarTambién es sabido que California, estado localizado a lo largo del contacto de las placas pacífica y norteamericana, está sujeta a las rupturas de la falla de San Andrés. Resulta interesante comprobar que durante los sismos que afectaron varias regiones californianas a finales de la década de 1980 y principios de los años 90 del siglo pasado, el número de víctimas fatales y de heridos fue mucho menor que en el episodio de 1906, que destruyó San Francisco, ello a pesar de presentar estas ciudades una densidad poblacional mucho mayor que a principios del siglo XX y una estructura urbana proporcionalmente más compleja. Al respecto, es relevante señalar que, una semana antes del fuerte sismo que sacudió Los Ángeles el 17 de enero de 1994, en el cual murieron unas 55 personas, en las regiones del este y medio oeste de los Estados Unidos las bajísimas temperaturas invernales cobraron 142 víctimas fatales, es decir, muchas más que el sismo. Tales logros en materia de reducción de los efectos sísmicos sobre la población y obras urbanas, son el resultado de una serie de lecciones aprendidas sobre cómo convivir con un medio geológico altamente inestable.
En términos prácticos, esto significa constantes campañas educativas, ejercicios y simulacros de evacuación y rescate en caso de terremotos, así como leyes de construcción que exigen la aplicación de técnicas y elementos estructurales sismoresistentes. A lo anterior, habría que añadir el aspecto de la microzonificación sísmica, es decir, la cartografía a detalle, a escala local, de los espacios que pueden ser edificados y de otros que presentan diferentes grados de limitación para la construcción de estructuras elevadas, o que simplemente deben descartarse para tales propósitos y dedicarse a otros usos, como campos deportivos, parques, jardines botánicos, etc.
Estas notas derivan de un texto titulado Ciencias de la Tierra: de las estrellas al hombre, que publicamos en 1995, como parte de la Colección Difusión, en el Departamento de Ciencias de la Tierra del Instituto Pedagógico de Caracas (UPELIPC).
Se aprende todos los días.
ResponderEliminarEn cuanto a mi afirmación que hice en mi entrada del dia 7 de julio, en donde escribí: " Finalmente, al sur, cruzando a la otra orilla del Orinoco está la Guayana: solida, en donde está Guri, nuestra mayor represa a salvo de sismos." Pues no.
El Dr. Noel Mariño Pardo, miembro de la Academia Nacional de Ingeniería y el Hábitat en una declaraciones tituladas del día 9 de julio dice que : Estudios descartan que el Escudo Guayanés blinde a Bolívar ante sismos fuertes(https://fedecamarasradio.com/regionales/estudios-descartan-que-el-escudo-guayanes-blinde-a-bolivar-ante-sismos-fuertes/ : señala que basado en la evidencia histórica desde la época colonial y presente, sostiene que el norte del Escudo Guayanés “sí es potencialmente vulnerable a ser afectado por un evento sísmico de mediana a gran magnitud”.
Así que Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz deben tomar medidas de prevención.
El Dr Mariño tiene un canal de YouTube con información pertinente; https://youtu.be/FygJL1QDCQ4?si=peWK7S9uNa35NA4U
ResponderEliminar