viernes, 20 de mayo de 2016

Dilma, Maduro y ALAS

¿Gesto individual y solitario? (*)
Hace unos días recibí una carta abierta que mandó Orlando Albornoz, el sociólogo venezolana, a la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). 

La razón de ello es la situación política que se vive en la región y en particular  a raíz del "impeachment" aprobado a la presidenta del Brasil Dilma Rousseff. Y por la crisis política y económica que atraviesa Venezuela, así como por el movimiento a favor del referéndum revocatorio para el Presidente Maduro.

Leí el documento con detenimiento, en mi afán de resumirlo para nuestros lectores. Pero, creo que sería una tarea imposible.  

Clama Albornoz  por que los sociólogos tengan la capacidad de equilibrio, racionalidad  y sindéresis necesarias para analizar la situación política  tanto de Brasil como de Venezuela.  Y, antes de dar respuestas, sean capaces de hacer las preguntas necesarias para entender lo que ocurre. Así, Albornoz dice:

 “Siempre he creído que los así llamados ‘científicos sociales’ nunca tenemos las respuestas a las preguntas esenciales que nos hacemos acerca del comportamiento de las sociedades, pero quizás podamos formular las interrogantes que de ese modo interpreten la realidad que nos rodea, preguntas que contienen las emociones y subjetividades que son propias de nuestro oficio de sociólogo”.

Si bien la parte sobre la situación brasileña es interesante, se destaca allí la critica hacia algunos sociólogos  por sus análisis de esa realidad. Pero, no quiero detenerme en ello.  La gran limitación de las redes sociales  es la necesidad de la brevedad. Para algunos eso es un defecto, para nosotros es lo más interesante. Por ello sólo voy a colocar las preguntas que Albornoz se hace al final de su carta sobre la situación venezolana que son precisas y absolutamente trascendentes.

“¿Cómo lograr que las fuerzas armadas retornen a sus cuarteles, de donde nunca debieron salir? ¿Qué hacer con las relaciones con Cuba, que ejerce patrones de dominación colonial con Venezuela, país en donde hay entre 30 y 40 mil cubanos, en distintas tareas incluyendo aquellas de la seguridad nacional? ¿Está la sociedad venezolana en crisis irreversible?”


Conducta simple pero contundente por el RR (*)

En nuestra opinión las preguntas de Albornoz han acrecentado nuestra reflexión sobre algunos temas de la realidad venezolana. Por ejemplo, la participación de los militares en la vida política. Considero que lo más equilibrado, por ahora, sea proponer que vuelvan a los cuarteles y se reduzcan a su vida profesional, como lo plantea Albornoz.  Pero, luego de las manifestaciones del miércoles pasado (17.05.2016)  y con el riesgo de ser “políticamente incorrecto”, quiero decir que hay que eliminar a las FFAA venezolanas. ¿Es ese un tema inexistente en el continente? No. Los costarricenses en la década de los años 40 del siglo XX lo hicieron y no les ha ido mal. Disfruté hace algunos años, la visita al Museo Nacional de Costa Rica que fue el cuartel general de ejercito en ese país. No quisiera dejar de decir que sueño con que Fuerte Tiuna sea en el futuro la ciudad del conocimiento. Y que, en cada localidad del país, los cuarteles se conviertan en museos y lugares para las artes, la educación y las ciencias.

Cuando conversé con Orlando Albornoz sobre su carta abierta, la pasada noche, también le dije que he venido pensando en los últimos tiempos que será necesario, en el futuro, repartir la renta petrolera a cada quien. Es decir, a cada venezolano. A los 33 millones de compatriotas. Eso ya lo hacen algunos estados árabes. La experiencia nos indica que no se le puede dejar esto a quienes dirijan el Estado venezolano. Cada quien sabrá qué hacer y estoy seguro que la inversión será mucho mejor realizada que como ha ocurrido hasta ahora.

Tener un sistema judicial capaz, verdaderamente justo y autónomo es fundamental. La lucha contra la impunidad debe ser frontal. Los venezolanos nos merecemos un sistema judicial en el cual se pueda confiar. Y en muchos otros países eso es una realidad. Hay que exigirlo y construirlo. Estoy seguro que hay venezolanos suficientes para hacerlo posible.

Finalmente, la carta de Albornoz, me hace ratificar que los cargos de dirección política  no deben ser sino por un solo período y sin posibilidad de reelección. Hay bastante venezolano capaz para que no se eternicen ni los presidentes de la república, ni los gobernadores, ni otros funcionarios públicos como los rectores de las universidades. La no reelección quizás deba llegar hasta los alcaldes. No estoy muy seguro de esto ultimo, pero allí lo dejo propuesto. 

Creo que tendremos un mejor país, si eso se hiciera. ¿Hay factibilidad de que ello ocurra? Pues no lo sé. Pero asumo el pensamiento de Kotepa Delgado: “Escribe que algo queda”. 

Nota
_____________________________

(*)  Siempre acompaño los textos de una o varias imágenes. Esta vez, me fue difícil escoger por la profusión de fotos, caricaturas y dibujos que hay sobre la situación política. Me decidí por las que muestran a dos personas que aunque se les ve en actitudes solitarias, están respaldadas por una gran fuerza en su decisión y que expresan lo que muchísimas personas quieren hacer. Tomé las fotos de internet y pido disculpas por no indicar el autor  Me recuerdan a la de aquél joven chino frente al tanque del ejército en la plaza Tiananmén.