martes, 16 de noviembre de 2010

¿Ciencia ociosa?

Sala de sesiones del Consejo Universitario de la ULA

Humberto Ruiz

El Grupo Venezolano de Historia y Sociología de la Ciencia se constituyó hace ya varios años, con la exclusiva finalidad de compartir el interés por la investigación social en el campo de la ciencia y la tecnología. Durante algún tiempo  se publicaron una serie de obras colectivas y nos reunimos en la Convención Anual de AsoVAC.  Esa primera etapa  fue liderada por Hebe Vessuri.

A partir de noviembre de 2003 tomamos el relevo Yajaira Freites y Humberto Ruiz, quienes,  sin insistir en los trabajos colectivos, consideramos  que debíamos propiciar la reunión  anualmente  en la Convención de AsoVAC y nos enfocamos en publicar una revista en formato electrónico,  sobre los temas relacionados con los Estudios Sociales Históricos y Culturales de América Latina de la Ciencia y la Tecnología http://www.saber.ula.ve/bitacora-e/

jueves, 11 de noviembre de 2010

Néstor el que se recuerda, y su amigo


Humberto Ruiz
Reproducción: H. Ruiz 
Evoco a Néstor sentado en su mecedora de mimbre y a su lado derecho, la pequeña mesa  rodante, que utilizaba para colocar el trago doble, muy doble, de su whisky favorito.

Fue un hombre sencillo con una admirable  capacidad  para entender lo esencial de cada momento de la vida. Muchas son las anécdotas  y frases lapidarias que evidenciaban esa cualidad, no siempre presente  en el común de los mortales.

Uno de sus amigos más cercano decía  que admiraba  la inteligencia que tenía, para encarar la vida: “Cumple cabalmente con su labor, nunca me trae problemas  y siempre es capaz de encontrar una solución viable, incluso en los momentos más complicados”.  Pero, en su criterio, tenía un gran defecto: “no le gusta trabajar” y ello era un gran mérito, pues trabajó toda su vida.  

sábado, 6 de noviembre de 2010

Diferencias generacionales


María Raposo

UNA BUENA RESPUESTA CUANDO NUESTROS HIJOS NOS DICEN QUE LOS TIEMPOS CAMBIAN. UNA VERDAD QUE DUELE,  PERO ES MUY CIERTA.

Foto: H. Ruiz
Durante una conferencia sobre las grandes diferencias entre generaciones, un presumido estudiante se tomó la molestia de explicarle a un señor mayor sentado cerca de él, por qué le es imposible a la vieja generación comprender a su generación:

Nominalismo y democracia participativa


Humberto Ruiz 

Trompetista en el castillo de San Felipe de Barajas, Cartagena. Foto H. Ruiz
Durante la Edad Media  se produjo un debate entre filósofos sobre los llamados “universales”, entendidos como palabras u objetos que no tenían  entidad real. A dichos universales se les llamó: flatus vocis (un sonido de la voz).

 Muchos años después  el célebre psicólogo Jean Piaget, descubrió que,  en el desarrollo mental de los niños, hay una etapa en la que asumen que lo que nombraban termina existiendo.  A esa etapa del desarrollo mental Piaget la denominó  nominalista.  Pese a que los adultos terminan teniendo un pensamiento lógico y formal, algunas culturas y personas, tienen un proceder nominalista al asumir que con sólo nombrar las cosa y en particular los compromisos estos adquieren dimensión real y se cumplen.