lunes, 15 de diciembre de 2014

El IVIC y Roche: recuerdos


Durante nuestros estudios de Doctorado, en el Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), logré que el IVIC me aceptara como colaborador visitante, en mi condición de profesor de la Universidad de los Andes (ULA) (Venezuela).

Pasé algo más de año y medio allí, en el Centro de Estudios de la Ciencia, dirigido por su fundador Marcel Roche. 



Para mi, fue un tiempo de gran actividad intelectual y de utilización de sus muchas facilidades, que en ese tiempo ofrecían allí. Adelanté  el trabajo de campo, en la investigación doctoral sobre los programas de becarios venezolanos en el exterior del siglo XIX y XX.  Fue, sin duda alguna,  una época de productividad académica. Cuando mostré resultados parciales de la investigación, el Dr. Roche me dijo: "es decir que los becarios venezolanos en el exterior son una larga historia". El trabajo se publicó en Interciencia.

Una vez le pregunté por su experiencia en Interciencia y su éxito y me explicó varias  conductas que deben guiar a quienes nos embarcamos en la tarea de editar revistas científicas, independientemente del área o la disciplina. 1. Publicar resultados originales de un campo científico determinado, no propiciar supermercados académicos. 2. Salir en la fecha prevista, sin falta. 3. Tener un editor o un consejo de editores  con suficiente criterio para saber qué se puede publicar o qué no y responder rápidamente a quienes envían sus artículos. 4. contar con una red de colaboradores para el arbitraje, quienes dan la última y definitiva palabra para la publicación, cuidando que sean de distintas instituciones para impedir la endogamia académica. Y, por ultimo, pero de la mayor importancia, tener un administrador que no le de trabajo a los editores  en la rutina necesaria para que la revista  salga en la fecha y mantener la comunicación con todos de manera expedita y eficiente. Para ello hay que pagarle muy bien, sentenció el Dr. Roche. Por supuesto, él hablaba de su experiencia  con una revista en formato en papel y con financiamiento no solo local sino latinoamericano. Actualmente, las cosas son muy diferentes  en especial para quienes incursionamos  en los formatos digitales. Pero ninguna de estas sugerencias deben olvidarse o minimizarse.  

Como parte de nuestro trabajo de investigación en las tareas docentes del postgrado en el CENDES, publiqué un artículo sobre los modelos de institucionalización de la actividad científica del IVNIC y del IVIC, en una obra colectiva[1]. Allí sostenía  que el modelo de la ciencia auspiciado entre una y otra institución, IVNIC e IVIC, tenían un fondo común y también diferencias. A raíz de la publicación de este trabajo tuve información por una investigadora que entrevistó a Humberto Fernández Morán que él había leído el trabajo y estaba en  desacuerdo con los criterios sostenidos por nosotros allí. 

Por su parte, Marcel Roche me pidió hablar sobre el trabajo publicado y me expresó: ”No me gusta lo que Ud. sostiene en el artículo”. No me expresó de forma precisa  qué era lo que le disgustaba. Nosotros tampoco se lo preguntamos. Fue un rato de tensión  que afortunadamente desapareció cuando le dije que la opinión de Fernández Morán era similar a la suya. “Fíjese que al Dr. Fernández Morán, tampoco le gustó”, le expresé. Me miró fijamente y con gran alivio para mi, dijo: “entonces quien debe tener razón es Ud.” Dio por terminada la conversación y no volvió a hacer referencia al tema.

Tengo otras anécdotas de ese tiempo feliz, que espero sean para mis memorias. Todos estos recuerdos han aflorado en mi memoria al reflexionar sobre el intento de destrucción del IVIC, con la aprobación, por parte de la Asamblea Nacional (AN) en noviembre de este año, de la Ley que modifica  su nombre y elimina su naturaleza institucional. Esperamos que la sindéresis social entre el gobierno y los investigadores del instituto lleve a entender que el IVIC es una de las muchas cosas buenas de la segunda mitad del siglo XX venezolano. Que el modelo propuesto en la ley aprobada en primera discusión no tiene ningún referente histórico exitoso. Que la propuesta es un error incluso para el actual gobierno y mucho más  si tomamos un ámbito mayor, la sociedad venezolana, que seguirá existiendo después de que éste o cualquier gobierno cambie.



1. Ruiz, H. (1987): "Cambio y permanencia en los modelos de institucionalización de la ciencia en Venezuela: el caso de la  física y la energía nuclear en el IVNIC y el IVIC". En: Vessuri, H. (editora): las Instituciones Científicas en la Historia de la Ciencia en Venezuela, Caracas, Fondo Editorial Acta Científica Venezolana, pp. 249-272.