viernes, 4 de septiembre de 2015

Una venezolana en la Scala de Milan


El financiamiento público para atender requerimientos  de jóvenes para estudiar en el exterior fue persistente en Venezuela durante  el siglo XIX (en particular las dos últimas décadas), todo el XX y en el XXI hasta el pasado octubre de 2014. Hay mucho publicado al respecto[1].

Carmen Felícitas León era una joven que participaba de las actividades religiosas en su natal Caracas en los primeros años del siglo XX. Una reseña de José García de la Concha de 1962, indica  que en la semana santa de 1902 un grupo de muchachas caraqueñas cantaban en los oficios del jueves santo en el sermón de las siete palabras­:

“Tal arrobamiento de piedad recuerda al emocionado padre José Vicente Lozano en Altagracia. Con su verbo elocuente hacia llorar a sus fieles. Antón Chirinos, Carmen Felícitas  León, Angelina Brandy, Isabel Hermoso y la debutante Susanita Delfino, que esta vez se consagró como una gran contralto, hacían llenar los templos a las horas de la música. (ver en: http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/03/la-semana-santa-en-la-caracas-del-siglo.html)

Carmen Felícitas León fue “pensionada”  por el Gobierno de J. V. Gómez para estudiar canto en el Conservatorio de Milán. Ha sido la única persona  referida por un presidente de la República en los discursos de presentación de cuenta  ante el poder legislativo, en razón de éste tema. De hecho, la Cámara del Senado del Congreso Nacional le aprobó a la señorita León una subvención de Bs. 400 mensuales el 9 de agosto de 1909.  Por dos años, a partir de noviembre de ese mismo año, gozó de ese financiamiento, que le fue prorrogado el 1 de diciembre de 1911, por un año más. Lo que hace un total de poco más de tres años en esta condición de estudiante becadas por el Estado venezolano.
 
A fines de ese año fue invitada a participar en un concierto organizado por el Círculo Industrial de Milán en Italia y tuvo buena acogida su intervención. En el Cojo Ilustrado del  15 de  enero de 1912 se da cuenta de la participación exitosa  en el concierto y se informa que la caraqueña, Carmen Felícita León, cantó la romanza del Sonámbulo y el Caro nome de Rigoleto.

Desde que incluimos el dato anterior en nuestro libro Tras el Fuego de Prometeo: Becas en el exterior y modernización en Venezuela (1900-1996), hemos querido saber más sobre la vida de Carmen Felícitas León. Hoy tenemos otras informaciones, gracias al internet.  Una sobrina nieta, Josefina León, quien también se dedicó al canto pero en la década de los años 40 en Maracay, hace memoria de su interés por las artes y la refiere:

Josefina cuenta que la vena artística la heredó de su familia paterna, donde la música fue casi una religión. Su abuela Clemencia, pianista de pura cepa, heredó su arte a sus dos hijas: Clemencita, quien combinó la ejecución del instrumento con el arte de pintar, y Carmen Felícita, quien se inclinó por el canto lírico y ya a principios del siglo XX había conquistado los más exigentes escenarios operísticos del mundo, siendo la primera mujer venezolana en cantar en el Teatro La Scala.” Ver en:

Ojala y ahora quienes lean esta nota y sepan de la graciosa  y artística caraqueña nos cuenten más sobre ella.

Lo que deseamos resaltar aquí es la participación de las mujeres entre los venezolanos que fueron subvencionados por el Estado para estudiar en el exterior. Además,  la larga tradición que viene del siglo XIX ha sido interrumpida por el actual gobierno, desde  octubre de 2014, cuando les negó la petición a todos los jóvenes que habían hecho solicitudes de dólares preferenciales. Hemos vuelto otra vez a los tiempos en que sólo los muy ricos -los verdaderamente ricos-  podían hacerlo. ¡Qué pena!    




[1] Los datos sobre la experiencia de becarios venezolanos en el exterior en el siglo XIX se pueden leer en: Ruiz, H. (2003): “Con la mirada en Europa: Los estudiantes venezolanos en el exterior (siglo XIX)”.  Bitácora-e, Número (0), Enero-Diciembre, pp. 1-27. Ver en el Link: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/18347/1/articulo0-2.pdf.  La información sobre los becarios en el exterior de Venezuela  en el siglo XX se pueden ver en:  Ruiz, Humberto (1997): Tras el fuego de Prometeo. Becas en el exterior y modernización en Venezuela (1900-1996). Caracas, Nueva Sociedad, CDCHT-ULA, -Fundacyte-Mérida, 283 pp.