domingo, 11 de diciembre de 2016

Grupo Venezolano de Historia y Sociología de la Ciencia (2016)

Como cada año desde el 2002, un pequeño grupo de académicos de las ciencias sociales, relacionados con los estudios sociales de a ciencia -mayoritariamente venezolanos- se reúne en su simposio anual. 

El evento, desde su inicio,  se realiza en el marco de la Convención Anual de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia (AsoVAC). Este año 2016, con las recientes modificaciones que ha sufrido la Convención de AsoVAC, la cita fue en la Facultad de Ciencias de la UCV, en la Sala Manuel Bemporad de la Escuela de Computación, el jueves 24 y el viernes 25 de noviembre.


El simposio es organizado por Yajaira Freites del IVIC y Humberto Ruiz Calderón de la ULA. Durante algunos años tratamos de propiciar un tema común pero cada quien anda en lo suyo y los organizadores decidimos reconocer  que el objetivo fundamental del evento es reunir a quienes desean hacerlo y trabajan en el campo de los estudios sociales de la ciencia o tocan temas relacionados. El encuentro busca escucharnos e intercambiar pareceres para mejorar los productos de la investigación. 

En general el encuentro reúne a veteranos con años de experiencia en el campo, otros que incursionan  desde sus disciplinas de base y con larga experiencia en investigación, pero desean trabajar los temas sociales de la ciencia y la tecnología. Así también participan noveles estudiantes de los postgrados en estudios de la ciencia o incluso  estudiantes  de pregrado que han comenzado a interesarse en temas relacionados con los problemas de la ciencia y la tecnología.  

La mecánica es relativamente sencilla. Escribir un resumen de la investigación que ha realizado, realiza o espera desarrollar. Lograr que el arbitraje sea positivo y se acepte  el resumen.  Luego se le ofrece a los participantes en el simposio quince minutos para exponer el tema. Esta parte es muy importante para los que comienzan pues se necesita precisión  en el discurso y destacar lo novedosos del trabajo. Una sugerencia que siempre hacemos es que no se lean las láminas que se exponen pues por termino general quienes lo hacen se atropellan en la exposición y quienes escuchan no saben si leer u oír al expositor.  Luego se abre la discusión  reuniendo tres o cuatro trabajos  que tienen cercanía temática. Esto es quizás lo más productivo pues se hacen sugerencias, se muestran aspectos valiosos y dignos de profundizar o simplemente se indican observaciones para mejorar el trabajo.  La combinación de los diversos grupos hace sumamente enriquecedora la reunión.  

El origen profesional de quienes participan es variado.  Hay sociólogos, historiadores, geógrafos, profesionales de las ciencias físico naturales, comunicadores sociales, economistas y licenciados en educación.  Claro, ello varia en cada ocasión del simposio.

Este año 2016 logramos recibir y diez y siete ponencias. Los resúmenes fueron arbitrados y publicados –como cada año se hace- en una pestaña de Bitácora-e, Revista Electrónica Latinoamericana de Estudios Sociales, Históricos y Culturales de la Ciencia y la Tecnología, en el portal institucional de la Universidad de Los Andes (Venezuela). Ver en:

Para quienes no deseen leer los resúmenes que se pueden ver en el link de arriba les puedo indicar que hubo en la mañana  del jueves 24 cinco ponencias  de carácter histórico sobre la física, la botánica, la matemática  y la ciencia en general durante los siglos XVIII y XIX y también en relación con la gesta independentista venezolana.  En la tarde nos fallaron dos de los ponentes y entonces escuchamos a dos sociólogos de la Fundación La Salle  de San Carlos (Edo. Cojedes ) quienes mostraron un interesante trabajo de diagnóstico de una zona urbana de esa ciudad de los llanos. Fue necesario adelantar el trabajo que cerraba  el evento sobre la felicidad como tema académico en ascenso, que es lo que nos interesa personalmente más, recientemente. Para algunos es sumamente curioso y hasta preocupante el incremento en el interés académico en el tema de la felicidad.  

El viernes 25 de noviembre, en la mañana, continuamos con el programa esta vez sobre temas del siglo XX y XXI.  Aunque debimos darle espacio a un colega de la Universidad Simón Bolívar que no pudo ir el día anterior  sobre los vapores de guerra y la organización del poder naval durante el guzmancismo a finales del siglo XIX.  Ya lo referente a los siglos XX fue: La enseñanza de la ciencia  en la Fundación La Salle y la AsoVAC; la investigación marina y la convención de derechos del mar; la investigación en el laboratorio de bajas temperaturas del IVIC; la técnica y la tecnología en las artes escénicas y el complejo cultural Teresa Carreño de Caracas; Rómulo Betancourt y el antipositivismo en Venezuela.  Lo referente al presente siglo XXI fueron dos trabajos:  uno sobre la revista Aula y Ambiente del Pedagógico de Caracas  y otro sobre los componentes de ciencia en las páginas web de instituciones de educación superior del país.

Si he logrado interesar a alguien con esta síntesis insisto que pueden leer los resúmenes de las ponencias, en palabras de sus autores y saber quienes son  –en tan solo una página de extensión cada uno-  en el link que repito de nuevo:

Una última reflexión. Hoy hablé con un colega académico quien se quejó -con mucha razón- que la vida de la investigación está muy disminuida y le entendí hasta acabada pues de lo único que se interesan los profesores de las universidades venezolanas es el sueldo, que tampoco alcanza. No hay recursos para investigación  y la disminución  de los presupuestos universitarios de funcionamiento como laboratorios y bibliotecas es alarmante.  Creo con él que todo ello es cierto. Pero, debo indicar que hay algunos otros que seguimos en esta suerte de apostolado  en la formación de investigadores y en la necesaria contrastación de los trabajos que realizamos con nuestros pares, en un ejercicio que muchas veces no ve la conclusión,  ni tampoco reconocimiento social o académico. Pero, en lo personal he descubierto que me permite sentirme bien. Para algunos será tan sólo un poco de felicidad…