domingo, 13 de marzo de 2011

Huelga de hambre en el PNUD

Humberto Ruiz

Estudiantes en huelga de hambre frente al PNUD
En pocas semanas el régimen político venezolano se ha visto ante la muy difícil posición de enfrentar a grupos de jóvenes, en particular estudiantes universitarios, que se han declarado en huelga de hambre. 

Hizo famosa esta forma de lucha pacífica, en el siglo XX, quien terminó logrando la independencia de India del dominio Británico: Mahatma Gandhi.  Pero a él se le han unido  importantes personajes a lo largo del siglo pasado y del presente, tales como:  Golda Mehier,  Ingrid Betancourt, Guillermo Fariñas, Carlos Salinas de Gortari, Antonio Ledezma y Evo Morales. Por cierto que, quien usó en varias oportunidades este método de lucha en Bolivia, fue  Hernán Siles Suazo, incluso siendo presidente de la República.  Todos ellos  sin llegar a perder la vida.


Dentro de quienes han muerto, hay dos grupos de poco más de una decena de personas, que se enfrentaron con gobiernos de muy distinto signo ideológico. Un primer grupo de presos integrantes del Ejercito Republicano Irlandes (IRA) quienes exigían un estatuto diferente al de los presos comunes, al gobierno de Margaret Thatcher, en la década de los 80 del siglo pasado. Uno de los huelguistas Bobby Sands llegó a ser elegido  parlamentario durante la huelga, a pesar de ello terminó falleciendo a los 66 días de abstenerse de comer.  El otro grupo de huelguistas fallecidos es el de la resistencia política contra el gobierno de Fidel Castro. Doce presos cubanos han muerto en huelgas de hambre  a lo largo de los cincuenta años del régimen.    

Recientemente, el gobierno del Presidente Chávez, se inició en la horrible práctica de dejar  morir de hambre a una persona  que exigía ser atendida positivamente, ante el reclamo por la expropiación de su pequeña finca: Franklin Brito Rodríguez, quien falleció el pasado 30 de agosto de 2010.

Hace 19 días,  es decir a partir del 23 de febrero de 2011, un grupo de estudiantes, que inicialmente eran de la Universidad de Los andes (ULA-Venezuela), se declararon en huelga de hambre a las puertas del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en la ciudad de Caracas. La demanda de los huelguistas son: por la homologación de las becas estudiantiles de las universidades públicas y experimentales con las que reciben los alumnos de la Universidad Bolivariana de Venezuela; por la dotación de unidades de transporte para los estudiantes y el reequipamiento de las existentes; por la discusión de las normas de homologación del salario de los profesores; por el reconocimiento de la deuda acumulada desde hace años con el personal administrativo y obrero de las universidades; por establecer y cumplir un cronograma de pago para saldar los pasivos laborales con este sector y la homologación de sus salarios.

¿Puede ser tan grave la situación que atraviesa la ULA y las demás universidades nacionales y experimentales para llegar a la decisión de iniciar una huelga de hambre? Pues sí.  Ciertamente sí. Varios años de presupuestos reconducidos, es decir similares  al del año anterior, pero con una inflación entre el 25 y el 30% anual, ha desmejorado gravemente  el presupuesto de las universidades.

Los sectores gubernamentales esgrimen dos razones para justificar esta situación. La primera que las autoridades universitarias no rinden cuentas de cómo se gastan los presupuestos.  Pero, por exigencias legales,  cada tres meses deben rinden cuentas y lo hacen ante los órganos de control gubernamental. Entonces, ¿nos preguntamos?. Si la normativa legal no sirve debe cambiarse y eso es responsabilidad del Gobierno y de la Asamblea Nacional. ¿O es que la rendición de cuentas se hace fraudulentamente? Si se hace trampa se debe recurrir a los órganos jurisdiccionales.  Lo que no se puede hacer es acusar sistemáticamente y en forma generalizada de no rendir cuentas a las universidades.

Lo segundo que se esgrime es que no hay recursos para atender las exigencias de las universidades.  Sobre esto último diremos  que:  en las últimas dos semanas  el Ejecutivo Nacional ha recibido, adicionalmente a lo que ya le ingresa, alrededor de 100 millones de dólares  diarios, por el incremento de los precios internacionales del petróleo, por la crisis Libia.  Con poco menos de lo que se recibe en día y medio ($ 150 millones) se podría duplicar el presupuesto anual de la ULA.

Este lunes se ampliará la protesta. Esperemos que el Gobierno venezolano no termine  acompañando al de Castro y la Thatcher en el triste record de muertos  por huelga de hambre.  Sólo nos resta expresar la admiración por la valentía de los huelguistas y votos por el éxito de la acción emprendida.