miércoles, 6 de marzo de 2013

Muere Chávez: quedan los problemas


“Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de la toma de posesión, se procederá a una nueva elección  universal, directa y secreta dentro de los treinta (30) días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará  de la Presidencia de la República  el Presidente  o Presidenta de la Asamblea Nacional”

Artículo 231

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela



“No podrá ser elegido Presidente o elegido Presidenta de la República quien esté en ejercicio del cargo  de Vicepresidente  Ejecutivo  o Vicepresidenta Ejecutiva… en el día de su postulación o en cualquier momento entre esta fecha y la de la elección”

Artículo 229

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela


Afirmar que podemos escribir esta página sin pena, por la muerte del Presidente venezolano de los últimos catorce años, no es ciertoNuestra pena es por Venezuela y por los millones de nuestros compatriotas que sienten que se les ha muerto un padre, un amigo, un amor.  Y eso es doloroso para ellos.  Se debe entender.  Pero nosotros además, debemos señalar que más allá de Chávez, hay que mirar el país y su necesidad de reconciliación y progreso. ¿Estaremos en capacidad de hacerlo, -es decir, reconciliarnos y progresar- mas allá de las declaraciones y del duelo de sus seguidores?.


Humberto Ruiz

Se debe entender que Chávez es usufructuario de un sentimiento y una preocupación por la población desheredada de las oportunidades sociales y económicas de éste país. Que la ilusión de riqueza que permea a la Venezuela petrolera, sólo Chávez estuvo dispuesto a dársela a los más necesitados, según sus seguidores.  ¿Cómo rescatar esto y a la vez luchar para que se convierta, más allá de una ilusión, en una realidad? ¿Cómo hacer de la sociedad venezolana un país de oportunidades y de progreso para todos?  ¿Cómo hacer para acabar con el populismo y el clientelismo que estimuló  y usó Chávez para permanecer en el poder, por casi tres período presidenciales de los de antes, sin haber dejado más que esa ilusión de preocupación y  tantos problemas viejos y los nuevos que él agregó con este desafuero que fueron sus años de gobierno?

El primero de esos problemas es sin duda  el crecimiento del Estado en detrimento de la sociedad  y de su capacidad productiva.  Tenemos un Estado inmensamente rico y una sociedad cada vez mas pobre y dependiente de un Estado macrocefálico e ineficiente.  ¿Cómo hacer para desmontar ese Estado y crear una sociedad ágil, productiva e innovadora?

El segundo de los problemas que nos deja Chávez es: ¿cómo hacer para reconciliar a los venezolanos  y luchar para desaparecer el falso dilema  que nuestra posibilidad de  progreso personal, pasa por la liquidación de quienes tienen riqueza o creamos  que la tiene. O de quienes se diferencian de mi o creemos que son distintos a nosotros?

Y el tercero es, en nuestro criterio: ¿Cómo hacer para reinstitucionalizar y fortalecer la sociedad en el marco legal de la constitución?  Y esto pasa por las dificultades que plantea la verdadera continuidad administrativa, verdadera la legalidad  y la real legitimidad que establece la constitución del país. 

Pero, para mayor complejidad, se debe agregar a la necesidad de resolver estos tres problemas, en medio de una grave crisis económica  y de una gigantesca anomia social.  

La hora que vivimos es compleja y llena de grandes dificultades. Requiere de ciudadanos con inteligencia, humildad, claridad par ver a todo el pais y fortaleza para asumir los retos de progresar con justicia y paz. Muere Chávez y nos quedan todos los problemas generados por su gobierno y los  que podamos o no, agregar todos los venezolanos, en particular la dirigencia política,  en los próximos tiempos.  Un enorme reto. Lucharemos para que ello sea posible.