domingo, 5 de mayo de 2013

Universidad: Política con mayúscula


Cuatro ex-rectores de la ULA ante la difícil situación que viven las universidades venezolanas hoy, han enviado a las comunidades universitarias y a sus autoridades un documento para proponer que se analice y se actúe sobre la realidad actual, con perspectiva política. Agradecemos la gentileza que nos permite compartir con nuestros lectores el documento en cuestión.



LA HORA DE LA POLITICA EN LA UNIVERSIDAD

José Mendoza Angulo, Néstor López Rodríguez, Miguel Rodríguez Villenave y Genry Vargas Contreras, ex–Rectores de la Universidad de Los Andes, seriamente preocupados por las amenazas políticas que se ciernen sobre el país y por el sesgo que están tomando las acciones gremiales de los componentes de la comunidad universitaria nacional en relación con reivindicaciones por ellos planteadas, hemos creído oportuno y pertinente someter a la consideración de los universitarios de Mérida y de Venezuela y a la consciencia crítica de la nación los siguientes planteamientos:

  1. Reconocemos el grave deterioro de las escalas de remuneraciones del profesorado universitario y de los demás trabajadores al servicio de la institución como parte importante de los problemas que hoy configuran el cuadro de dificultades de los centros de educación superior del país. Reconocemos también que, en condiciones ordinarias, la organización en gremios y su acción reivindicativa son dos de los procedimientos a los cuales se apela frente a quienes dirigen las universidades y el estado para obtener compensaciones económicas ante la pérdida de la calidad de vida de los universitarios. No obstante, consideramos que la eficacia y pertinencia del paro indefinido, recurso extremo de la acción gremial, no es el medio adecuado a emplear en las actuales circunstancias del país para lograr los propósitos de mejoras económicas. Además, el paro indefinido no puede concebirse en un marco institucional en el que pueden lesionarse intereses y derechos de otros integrantes de la comunidad universitaria. 

  1. Nos permitimos recordar que la universidad venezolana, desde su nacimiento por conducto de sus profesores, estudiantes y egresados se ha erigido en el pilar fundamental de las ideas, inquietudes y propuestas destinadas a perfilar el nacimiento de la República y de su desarrollo institucional posterior. Para los universitarios, la universidad ha sido primera que ellos y el país siempre se ha colocado por encima de todos. En cada ciclo de nuestra evolución histórica como nación ha sido necesario saber colocar los intereses universitarios en el contexto de los intereses del país. Esta perspectiva ha permitido saber cuales son los mecanismos idóneos que en cada momento de la relación critica gobiernos- universidad ha ofrecido los espacios para conquistar, sin entrar en contradicción con el interés nacional y universitario, las mejoras a que da derecho el progreso de las sociedades. Ahora bien, los universitarios debemos tomar consciencia del hecho de que Venezuela atraviesa en estos momentos una grave crisis histórica que exige de los ciudadanos y, en particular, de quienes constituimos esta peculiar comunidad de intereses espirituales, jerarquizar los objetivos de las luchas que libramos para no dispersar y debilitar nuestras fuerzas o facilitar el éxito de quienes acechan desde adentro y afuera contra la universidad autónoma.

  1. Invitamos a todos los universitarios, sin distingos de credos políticos o ideológicos, en el ambiente de pluralidad de ideas, conceptos y doctrinas que es consustancial a la universidad, a que acometamos, aún en medio de la incierta coyuntura bajo la cual vivimos, un proceso crítico y autocrítico del país y de la institución que nos reúne. Apoyándonos en la experiencia de haber sido líderes en distintos momentos de la vida de la universidad y en la serena reflexión sobre los aciertos y desaciertos de nuestras actuaciones, podemos afirmar que los confines de la universidad autónoma pueden y deben revisarse a la luz de nuestro tiempo, que sus modelos de funcionamiento deben ser examinados bajo nuevos criterios y que la conducta de los universitarios puede imaginarse dentro de patrones distintos. Nos sentimos obligados a intentar, desde la universidad, las iniciativas racionales que se requieran con el propósito de ahorrarle a la República las consecuencias que pueden derivarse del peligroso estado de ánimo producido por la combustión de resentimientos, odios y acciones que están llevando al país a una división que debemos superar antes de que no haya tiempo ni siquiera para el arrepentimiento.



Mérida, 5 de mayo de 2013




      José Mendoza Angulo                                                    Néstor López Rodríguez

      Miguel Rodríguez Villenave                                           Genry Vargas Contreras