miércoles, 5 de noviembre de 2014

Neuróbica

Hace unos días al despertar, tuve  la visión de la Sierra Nevada que aparece en el cuadro que acompaña el texto.  Me levanté y rápidamente tomé la foto. Las imágenes a esa hora duran pocos momentos.  El cielo estaba encendido en rojo y el sol aún estaba detrás de las montañas.

La lectura de un correo que me envió un amigo médico (CGC), me ha motivado a colocar la foto al revés.  

En la parte final del texto está correctamente colocada para tranquilidad de quienes nos leen.  Pero, déjenme explicar la travesura visual. 

En 1999 Lawrence Katz y Manning Rubin popularizaron el término de Neuróbica para identificar una actividad que cumple funciones similares a la gimnasia,  pero en la actividad mental. Esto científicos descubrieron que la estimulación sensorial y la realización de actividades y pensamientos inusuales producen sustancias en el sistema  neurobiológico que estimula el crecimiento de nuevas dendritas y neuronas. Todo lo cual trae el consiguiente efecto en la disminución del deterioro de las facultades mentales. Tradicionalmente  las personas establecen rutinas que les permite realizar actividades  de forma automática, que los hacen más eficientes, pero a la vez, desestimula la actividad de una parte del cerebro.

Cada día conozco más personas de mi entorno que tienen familiares y amigos  quienes sufren de Alzheimer. Es una enfermedad terrible perder la conciencia de nosotros mismos, incluso la capacidad para controlar nuestros órganos y depender de otros, para desgracia del enfermo y de la familia que lo cuida.  Por ello el correo que circula  en las redes sociales, que nos envió CGC,  motivó nuestro texto.

Al parecer los creadores de la Neuróbica aseguran que no sólo previene el Alzheimer, sino también logran una mayor atención, memoria e integración social de los jóvenes entre 5 y 25 años.  Aseguran que entre los de la década siguiente les ayuda a desarrollar mayor confianza  en sí mismos, sobre todo en la complicada etapa de buscar trabajo. En los adultos (35-65) les ayuda a sentirse y hasta ser mejores personas.  Entre los de la tercera edad, que por el stress,  sus facultades mentales han disminuido, se las ayudan a recuperar en especial la memoria y la dislalia, que es una desarticulación de los fonemas que sufren algunas personas. Es decir,  esto es la panacea.

Pero,  lo mejor de todo es que todo ello se logra con la realización de actividades muy simples aunque inusuales, o mejor realizadas de manera distinta  a la rutina,  que durante años hemos establecido. El ejemplo clásico es cepillarse los dientes con la mano izquierda si somos diestros y supongo que con la derecha si somos zurdos. Colocarse el reloj en una posición distinta a la que usualmente utilizamos.  Caminar hacia atrás -y esto lo vi realizando a mucha gente en China en los parques y supuse que se habían vuelto locos-  o vestirse con los ojos cerrados. Otros ejercicios son ver las fotos al revés o mirar la hora  frente a un espejo.  La inventiva  sobre el tema parece que no tiene límites y corresponderá a cada quien ofrecer los frutos de su propia cosecha.

Por lo pronto, cuando contesté el email que me mandaron sobre la Neuróbica escribí con la mano izquierda. Y mi esposa  ya hoy se cepilló los dientes  con la mano izquierda y se colocó el reloj en la otra muñeca.  Bueno,  es el tiempo de intentarlo todo para tener una mejor calidad de vida. 


Les ruego eso sí,  no se lo cuenten a los motorizados. No sean capaces de manejar de espaldas y eso me parece que los puede convertir en más peligrosos de lo que ya son.