viernes, 10 de julio de 2015

Mérida y los libros: camino ancho y muy largo (*)

Las ilustraciones son de Galeno Sardi (derecha) y de Margarita Ruiz (izquierda) 
Hace ya algunos años, le respondí a una entrañable amiga  que sí era capaz de dar una charla sobre los libros y la ciudad donde habito. Nunca pensé que el tema se me iba a convertir en un interés de tanta significación. Luego, poco a poco, se tradujo en una investigación de mayor aliento. Ese fue el origen de todas estas largas historias que Uds. podrán leer en: CIUDAD DE LIBROS: HISTORIAS DE MÉRIDA (Mérida, Ediciones APULA, El Portatítulo, 239 pp).

Entregado el manuscrito a la imprenta, tuve la suerte de leer un clásico sobre los libros o más específicamente sobre la lectura. Nos referimos  a la obra de Alberto Manguel: Una Historia de la Lectura (2012). Al consultar el libro de Manguel  llegué a la conclusión de colocar en el nuestro, junto al título: Ciudad de libros, el subtítulo: historias de Mérida.  En su caso, Manguel justifica  que la historia de la lectura que él escribió, no es más que “su” historia de la lectura. La historia a la que pudo llegar por los libros que había leído. Nosotros tendríamos que decir que la nuestra es una visión muy particular de una relación que hemos querido mostrar  entre Mérida, mi ciudad y la de mis ancestros –al menos desde 1580-  y los libros  que aquí se trajeron desde la colonia; los que se escribieron, publicaron y se siguen publicando. Así como las transformaciones que han ocurrido, más recientemente, en esa relación particular establecida entre  algunos pobladores de esta ciudad y lo publicado ahora en el ciberespacio, en las revistas digitales  de la Universidad de Los Andes, principalmente. Ciudad de libros no es la historia de Mérida. Son algunas historias de esa relación tan particular mantenida a lo largo de más de 456 años, desde su fundación.  Por ello, las historias solo muestran una pequeña ventana de esta relación.  De hecho otras  historias  han quedado aún por escribirse.      

Quedan en el tintero para más adelante, el tema de los pocos libros de temas científicos que llegaron hasta la ciudad entre los siglos XVI al XIX.

También esperamos abordar en un próximo tiempo el papel de dos intelectuales de muy distinta factura ideológica y su efecto en esa vocación bibliohemerográfica y editorial de la ciudad: Tulio Febres Cordero y Emilio Menotti Spósito, quienes vivieron entre los siglos XIX y XX.

Queda para más adelante el análisis detallado de los libros antiguos que existen hoy en el Museo Arquidiocesano, la Sala Tulio Febres Cordero de la Biblioteca Nacional y la Sala de Libros Antiguos y Raros de la ULA.

Creemos que las librerías y los libreros merecen un acercamiento hasta nuestro tiempos, y ahondar mucho más allá de lo poco que hemos dicho de las décadas de los años 40 y 50 del siglo pasado. Igualmente el tema  de las empresas de artes gráficas, requieren un esfuerzo de indagación y reconstrucción mayor al realizado por nosotros  en este libro. Aquí hay mucho que rescatar  y explicar.  

En fin, que estas historias de Mérida, sobre su vocación de ciudad lectora, editora y culta no terminan con CIUDAD DE LIBROS,  afortunadamente. Esperamos que, con el tiempo y la decisión de muchos otros,  se haga más profunda y extensa.  Y con ello se reconozca  la relación de la ciudad con los libros y ahora con las revistas digitales como una de las facetas de su singularidad  sociocultural e histórica.

Alberto Manguel expresa en su libro que los regímenes populares –nosotros llamaría mejor populistas-  argumentan contra los libros por ser artículos de lujo superfluo, mientras los regímenes militares, simplemente los prohíben y censuran. Termina asegurando el autor que ambos tipos de regímenes entienden que: “los lectores son inevitablemente subversivos”[1].  Nos preguntamos: ¿será esta la razón del carácter cuestionador y hasta violento de esta ciudad –nos referimos a la de Mérida-, como los últimos tiempos parecen mostrarlo? De ser esto cierto, se abriría aquí otra vertiente del largo y profundo camino de Mérida y los libros.

Pero Uds. se preguntarán, ¿dónde  consigo el libro? Por ahora, en la librería La Rama Dorada, en la calle 27 entre la Av. Bolívar y la Tulio Febres Cordero (Telf.  0274  252-6262; 415-7267 y 417 1408). 




[1] Manguel, Alberto (2012): Una historia de la lectura. Madrid, Alianza Literaria, p. 60.

(*) Quien esté interesado en el tema le recomiendo leer de nuestra autoría; CIUDAD DE LIBROS: HISTORIAS DE MÉRIDA, Mérida, Ediciones APULA, 238 pp. (Se consigue en las librerías de Mérida: La Rama Dorada; La Ballena Azul; y Temas).