jueves, 18 de junio de 2015

Historias de Mérida (*)

En once capítulos tratamos el tema de los libros en Mérida desde su fundación en 1558 hasta el 2013.  

Más que una obra de carácter histórica  que muestre el proceso de la llegada, uso y utilidad de los libros y la lectura en Mérida son historias que se pueden leer independientemente. Algunas son más extensas y otras más cortas, pero siempre escritas desde una perspectiva sociocultural.  

Son un conjunto de relatos, todos absolutamente verídicos, sobre los libros que se trajeron aquí, los lectores, las bibliotecas de instituciones públicas y privadas, la labor de impresión de los primeros libros, hasta llegar a las 64 revistas electrónicas activas, de la ULA. Esto último es la modalidad más reciente  de la extensa, compleja y novedosa relación de algunos de los habitantes de Mérida, con el invento de Gutenberg: los libros.

Para comenzar analizo, con los datos que hasta ahora se conocen, quién trajo los primeros libros  a Mérida en 1559.  Dejo abierta la puerta a la investigación académica para que se encuentren evidencias que nos muestren fuera una persona distinta a Antón de Escámez (1511-?). Argumentamos en la obra que él, Antón de Escámez, fue quien trajo los primeros libros a Mérida.

Luego reviso los datos aportados por quienes han estudiado el Colegio San Francisco Javier de los Jesuitas (1628-1767) para hacer una lectura novedosa sobre la biblioteca que existió en esa institución.  Posteriormente, trabajo las mortuorias[1]  que publicó el Archivo General del Estado Mérida para mostrar los libros que existieron, en algunos de los principales de la ciudad, a lo largo de tres siglos (XVII al XIX) y dar nuestro particular enfoque de lo que ello significó  en ese largo transito histórico.  Aquí destaco el aporte de los dos primeros obispos de la ciudad y su afán para que la casa de estudios que fundó el primero de ellos  y el seminario que se originó después, para tener una biblioteca con todas las de la ley.  Así mismo, analizo la destrucción de la herencia bibliográfica acumulada durante siglos por el terremoto de 1812 y los avatares de la Guerra de Independencia.

En la mitad del siglo XIX Mérida se abrió a la tarea de ser productora de libros.  Ubicamos, en el Archivo de la Arquidiócesis de Mérida, el primer libro impreso con tipos móviles en 1846 y dedicamos todo un capitulo a esta circunstancia y sus efectos hasta hoy.
  
Ya  al final del siglo XIX la ULA tuvo un rector especial que, decidió dedicar su esfuerzo para establecer una biblioteca moderna. Entre otras decisiones, logro reunir los libros de la universidad y del seminario, con todos los libros dispersos que se lograron recuperar en manos de profesores y alumnos de la Institución. Pidió obras de utilidad a los profesores y a los egresados. Sin embargo, su entusiasmo  le llevó a solicitarle a la reina de Inglaterra libros para la Universidad Emeritense, en medio del conflicto venezolano por el Esequibo. No tardaron las críticas y tuvo que presentar su renuncia que, afortunadamente, no fue aceptada por el Gobierno Nacional.

El siglo XX es sumamente rica y compleja la relación de Mérida con los libros y toda la actividad para traerlos, producirlos  y leerlos. Aparecieron las imprentas, las librerías especializadas, y hasta la Feria del Libro Universitario ya en la parte final del siglo.

De la última parte del siglo XX a los primeros años del XXI destacamos el papel de las revistas académicas en formato digital de uso libre  que la ULA coloca  en su Repositorio Institucional (http://www.saber.ula.ve). Aquí muestro los vectores sociales (tecnológicos y académicos) que lo hicieron posible.  El portal de la ULA tiene acumulado más de 70 millones de visitas, un porcentaje muy grande de ellas se deben a los artículos  que se “cuelgan” para consulta libre de quien lo desee desde cualquier parte del planeta. Sólo se necesita una conexión a internet, un computador, una “tablet”  o un teléfono inteligente. Es la ventana de la ULA al mundo y también de Mérida.

Si el tema le parece interesante te invito a la presentación del libro, en el marco de la FILU, el MARTES, 23 de JUNIO de 2015, en el CENTRO DE CONVENCIONES MUCUMBARILA, a las 5:00 pm, en el salón: GRANDES VENEZOLANOS Y GRANDES MERIDEÑOS.  Te espero.  Nos vemos allá. Corre la voz…

Pero Uds. se preguntarán, ¿dónde  se consige el libro? Por ahora, en la librería La Rama Dorada, en la calle 27 entre la Av. Bolívar y la Tulio Febres Cordero (Telf.  0274  252-6262; 415-7267 y 417 1408).
  

Notas

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[1] Documento en donde se registran los bienes de personas que murieron para posteriormente repartirse a sus herederos. Documentos que reposan en el Archivo General de Mérida en sus originales, desde el siglo XVII al XIX.

(*) Quien esté interesado en el tema le recomiendo leer de nuestra autoría; CIUDAD DE LIBROS: HISTORIAS DE MÉRIDA, Mérida, Ediciones APULA, 238 pp. (Se consigue en las librerías de Mérida: La Rama Dorada; La Ballena Azul; y Temas).