martes, 8 de diciembre de 2015

Hacia una nueva Venezuela


Este blog ha subsistido por tanto tiempo,  desde el 21 de septiembre de 2010, por una única razón: para nosotros escribir es un placer

Pero cuando la angustia, la duda, la tristeza y hasta la felicidad extrema nos acompañan, sentarnos a escribir se dificulta.  Ya en el anterior “post” indicaba  que frente al 6-D sólo tenía preguntas. Se puede ver en: “A la Asamblea, cómo sea”.

Hoy con la felicidad del resultado electoral, miro la extrema gravedad que hemos sorteado en las últimos días y me abruma la complejidad de lo que tenemos por delante.


Vamos por partes. Desde hace días vienen apareciendo noticias de la actuación del Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, frente a la disposición de altos personeros del gobierno de desconocer el resultado electoral del domingo pasado. Además, se han recogido algunas de las estrategias y contras usadas por ambos bandos.  El trabajo de Emili J. Blasco en ABC de Madrid es muy revelador e interesante, al respecto.

Pero para decirlo tajantemente, estuvimos a punto de que esta felicidad que hoy tenemos se hubiera convertido en tragedia y tristeza absoluta. Lo cierto es que parece que le vamos a deber a las Fuerzas Armadas el triunfo de la MUD.  Pero también, a los millones de venezolanos que hicieron su cola estoicamente y votaron. También a los miles de “acarreados chavistas” que terminaron votando contra el PSUV.  Y esto es lo que deseo resaltar. 

Tenemos que decirle a Maduro: se puede mentir una vez,  y lograr que se nos crea, y quizás otras muchas veces más, y se nos seguirá creyendo. Lo que no se puede hacer es mentir siempre  y pensar que todos nos van a creer eternamente. No, eso es imposible. Y lo que pasó fue que la gente, ya no cree.  Y cuando la gente no cree le da de su propia medicina.

 En el primer post de este año tratábamos el tema de la mentira como práctica política de Maduro y con cierta duda y también esperanza, deseábamos que se revirtiera, como en efecto sucedió.

Ya el escenario esta servido. La MUD tiene mayoría calificada y ahora le toca el muy difícil trabajo de desmontar el régimen que como fiera herida se defenderá con todo el control que aún le queda y con otros muchos poderes, algunos otros no muy santos.  Pero quizás lo más complejo de todo lo anterior es tener coherencia para desmontar el régimen sin caer en los trapos rojos que se pondrán. El primero ya parece que esta saliendo: LA SOBERBIA.  El ex rector de la UCV, Giuseppe Giannetto,  escribió hoy en su muro de Facebook un texto que recomiendo y que varias personas han comentado.  Allí destaca la necesidad de consolidad y ampliar la unidad de la MUD y cuidarse de los personalismos.  Pero la gran pregunta es: ¿cómo hacer para desmontar el régimen y a la vez ayudar a palear o al menos minimizar la crisis de producción, abastecimiento e inseguridad? Ciertamente hará falta mucha inteligencia y sentido de equipo. 


Por de pronto, sólo queremos expresar el deseo que los venezolanos disfruten su navidad con la felicidad de saber que una nueva y mejor etapa de ésta sociedad está comenzando, para todos. Así como la joven madre  venezolana de la foto declaró su decisión de luchar por un mejor país.