
El imperio Otomano existió desde el siglo XIII. Se
comenzó a perfilar en su mayor amplitud en la segunda mitad del siglo XV, bajo
el reinado de Mehmed II (1451-1481), cuando desapareció el Imperio
Bizantino. En su mayor esplendor, en los
siglos XVII al XIX, el imperio Otomano cubría extensiones en tres continentes:
Asia, África y Europa. En los primeros años del siglo XX, y posteriormente durante la Primera Guerra
Mundial, el Imperio Otomano fue aliado de Alemania.