domingo, 14 de agosto de 2016

Andrés Bello: divulgador de la ciencia

Foto tomada de Wikipedia (*)
Hace unos días Yajaira Freites, investigadora del IVIC, me hizo llegar un artículo suyo titulado: Andrés Bello: lengua, ciencia, universidad como expresión de independencia americana”. Quipu, Revista Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología. Vol. 16, núm. 3, septiembre-diciembre de 2014, pp. 235-262.  Ver en http://www.revistaquipu.com.

El trabajo como todos los de ella no tiene perdida y le he pedido autorización para hacer un esfuerzo de divulgación. Entendiendo éste termino como una actividad de comunicación  desde quienes tienen unas características de su lenguaje, en este caso científico, para un público que no lo tiene.[1] 


La referencia que tengo sobre Andrés Bello  (Caracas 1781- Santiago de Chile 1865) siempre me hace recordar el trabajo del presidente venezolano Rafael Caldera (1916-2009)  sobre el personaje. Y es que, en nuestros estudios liceístas, la revisión de Bello pasaba por la lectura del libro de Caldera[2].

Por supuesto, la investigación académica sobre la vida y la obra de Bello, quizás el venezolano más universal luego de Simón Bolívar, no ha llenado los espacios  de éste otro caraqueño por sus hazañas bélicas.  Y esto tienen su razón de ser. El resultado de la acciones guerreras lideradas por Bolívar, dieron al traste con el imperio en “donde no se ponía el sol”.  Mientras que las actuaciones de Bello fueron civiles e intelectuales, aunque no por ello están en un nivel inferior a las militares de Bolívar. Y esto es especialmente importante para los venezolanos actualmente. 

Tal como lo expresa Freites, Bello:

“(…) es bien conocido como poeta, filólogo, ensayista, educador, político, diplomático y jurista; pero también fue divulgador de la ciencia[3]. Si bien sus escritos divulgativos están en sus Obras Completas, poco han sido estudiados. “[4]

 Es decir, Bello hizo un esfuerzo por hacer llegar a públicos generales trabajos científicos de muy distinta índole.  Freites en un exhaustivo trabajo de revisión de la obra de Bello llega a determinar la existencia de 40 trabajos de divulgación científica, entre 1820 y 1846. La mayor parte de ellos en las Ciencias Físicas y Las Ciencias Naturales. Y eso ya es importante. Pero hay más…

Cómo parte de sus reflexiones, Andrés Bello –fundador de la universidad moderna de Chile-  entendió que los hispanoamericanos no debíamos ser 

un instrumento pasivo, destinado exclusivamente a la transmisión de los conocimientos adquiridos en naciones adelantadas,... ¿Estaremos condenados todavía a repetir servilmente las lecciones de la ciencia europea, sin atrevernos a discutirlas, a ilustrarlas con aplicaciones locales, a darles una estampa de nacionalidad?[5]

Sin embargo, con una comprensión adelantada a los hombres de Estado de su época, también sabía valorar los resultados que otras naciones estaban haciendo en el campo científico y la necesidad de aprovecharlas localmente, pero con criterio de universalidad. Y Freites muestra cuál fue la postura teórica sobre el desarrollo científico en las nuevas naciones hispanoamericanas, que asumió Bello: 

“Y este hincapié en fomentar el conocimiento entre los americanos, no está exento de realismo, al reconocer que en algunos campos es preciso atenerse a los resultados de la ciencia europea; pero hay otras áreas que exigen investigaciones locales, tales como las relativas a la propia ciencias naturales, historia chilena y la medicina, preguntándose “¿dónde podrá escribirse mejor que en Chile?... ¿Buscaremos la higiene y la patología del hombre chileno en los libros europeos?”.[6]

Concluye Freites indicando:

“La contribución de Bello como divulgador científico muestra la riqueza del movimiento independentista latinoamericano, que no solo abarcó el ideario político, la gesta heroica militar, sino la construcción intelectual y científica.“[7]

Finalmente, invito a los interesados a ir directamente al trabajo de Freites (la autora me asegura que le enviará el trabajo "in extenso" a quien le escriba a su "email": yfreites@gmail.com). De nuestra parte, reitero que en los actuales circunstancias que vivimos los venezolanos, es importante mirar con detenimiento personajes como Andrés Bello, para destacar el valor del trabajo intelectual, universitario y civil de éste venezolano universal.



Notas






(*) La foto es la única que se conoce de Andrés Bello, aparece en Wikipedia. Indicamos el respectivo origen
 
[1] La diferencia ente difusión científica y divulgación científica reside en que “la difusión implica un receptor preparado, mientras que la divulgación implica la figura de un público en general”. Ver en: http://www.divulgacion.ccg.unam.mx/panel/8/divulgación-cient%C3%ADfica
[2] La información que he recogido sobre el libro de Rafael Caldera indica un resultado impresionante en la cantidad de ediciones  y de su traducción a otros idiomas.  Así se indica, sobre la misma: "Andrés Bello": (Síntesis de su Vida, su obra y su pensamiento), Primera edición, 1935; Segunda edición, 1946; Tercera edición, 1950; Cuarta edición, 1965; Quinta edición, 1972; Sexta edición, 1978; Séptima edición, 1982; Octava edición, Círculo de Lectores, 1982; Edición de Monteavila Editores, 1994. Traducción francesa, 1971; Traducción italiana, 1972; Traducción portuguesa, 1973; Traducción parcial al ruso, 1972; Traducción al inglés, Primera edición, George Allen & Unwin LTD, 1977; Segunda edición, La Casa de Bello, 1994.” No sabemos si está completa,  pero para muestra es suficiente.
(Consultado el 13.08.2016).
[3] Las negrillas y cursivas son nuestras (HRC).
[4] Freites, p. 236.
[5] Cita Freites a Bello así: Andrés Bello, “Memoria sobre el estado de la instrucción pública correspondiente al quinquenio 1844-1848, en Obras Completas, Fundación La Casa de Bello, Caracas, 1982, Tomo 21, (Temas educacionales I), p. 50.
[6] Freites, p. 258.
[7] Freites, p. 262