viernes, 4 de noviembre de 2011

El fabricante de peinetas


Humberto Ruiz

La historiadora venezolana Inés Quintero, acaba de publicar un excelente libro sobre el “último romance de María Antonia Bolívar”, la hermana mayor del Libertador Simón Bolívar. La historiadora también publicó una biografía de éste interesante personaje del mantuanaje caraqueño: La criolla principal (2002).

María Antonia Bolívar nació en  Caracas en 1778.  Se casó con su primo Pablo Clemente Francia, cuando contaba quince años de edad (1792).  Al arreciar los conflictos por la independencia de Venezuela debió exiliarse en varias de las Antillas y en localidades del Caribe. Mientras estaban en La Habana,  murió su marido. No hemos encontrado la fecha de la muerte Clemente Francia, pero suponemos que  María Antonia Bolívar debió quedar viuda  antes de cumplir los cuarenta años. Fue una mujer de carácter recio y siempre tuvo afinidades  monárquicas aunque  mantuvo buenas relaciones con su hermano menor.

Finalizando La Criolla Principal, Inés Quintero revela que hay indicios ciertos que María Antonia hubiera tenido dos hijas concebidas fuera del vínculo matrimonial, a las cuales mantuvo pero no reconoció.


El Fabricante de Peinetas (2011) es un complemento a su obra anterior sobre el personaje. Comienza con una larga, compleja e interesante crónica de cómo llegó a sus manos la documentación sobre el juicio que entabló María Antonia Bolívar, ya de cincuenta y siete años, contra José Ignacio Padrón, de veintidós años y fabricante de peinetas, al acusarlo del robo de 10.000 pesos, que guardaba en su casa.

El relato está profusamente documentado, pero escrito con licencia literaria, más parece una novela de intriga que un aburrido texto histórico. Inés Quintero, con una prosa fluida  y agradable -nos parece estar viendo hablar a la autora- responde cada pregunta que se hace para desenredar una madeja de intimidades, celos, exigencias y reproches, entre los principales personajes del libro: María Antonia Bolívar y José Ignacio Padrón.

Podríamos sintetizar algunas de las preguntas así: ¿Cómo se produjo el robo que denuncia la agraviada? ¿Porqué Padrón tenía facilidades para entrar en casa de María Antonia Bolívar? ¿Qué respondió María Antonia Bolívar en cada una de las preguntas y repreguntas que le hizo el abogado defensor de Padrón? ¿Cuál es la decisión de Juan Jacinto Rivas, juez de la causa, y cómo la fundamentó?

De su anterior obra sobre el personaje femenino, La Criolla Principal, Margarita Garrido, quien le hizo una reseña para la revista colombiana Historia Crítica, ha expresado : “Se trata de una mirada de los sucesos de la Independencia desde las vidas privadas, no sólo desde los afectos y los valores estremecidos por la guerra, sino también desde los intereses económicos y sociales afectados en un período en el que los mecanismos de reproducción de la desigualdad y las jerarquías están perdiendo su vigencia secular que los hizo tan formidables para mantener las estructuras coloniales.” [1]

En El Fabricante de Peinetas, Inés Quintero, sigue abordando circunstancias de la vida privada, que dejaron de ser secretas en el proceso judicial que se produjo en 1836.  Y que ciento setenta y cinco años después, gracias a la vocación histórica de Inés Quintero, nos permiten ver una sociedad que se trastocó con la guerra de independencia y la implantación de la república. Dejando atrás abolengos y distinciones, con todo el trauma y los debates que ello supone.

No había trascurrido un mes después de dictada la sentencia, que María Antonia Bolívar impugnó, cuando le escribe unos versos a Padrón:

"Ignacio, no me es posible
Aunque me siento agraviada
Verte un instante borrado
De mi corazón sensible:
Si no es tiempo aceptable,
A una amistad invariable
Una vida miserable
Tendrás en la sociedad
Porque solo la amistad
Hace la vida apreciable."


¿Podría el lector adelantar algunas conclusiones, luego de estos comprometidos verso? ¿Se atreve? Si no lo puede hacer o desea más información, lo invito a deleitarse con la lectura del libro.


[1] Historia Crítica, Núm. 31, Bogotá, enero-junio 2009, pp. 201-209.  Ver en: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/811/81103111.pdf