miércoles, 25 de diciembre de 2013

Pequeñas y grandes cosas

Pared intervenida en la Urb. Los Sauzalez
Ya ha pasado navidad, pero nos queda la festividad de fin de año.  Sirvan estos pocos días, antes del 2014, para reflexionar sobre la ciudad, su ornato y su limpieza.

Como todos los pueblos el venezolano tiene sus particularidades en esto de las  fiestas de navidad y fin de año. Algunos extraños  a estas tierras dirían  que el rentismo, aquello de que tenemos dinero fácil sin haberlo trabajado, por la renta petrolera, explica el derroche de gastos en ropa, regalos y fuegos artificiales.  Pero, no creo que por ello se justifique el poco cuidado con nuestro entorno.  Y la basura es un buen ejemplo.

Esquina del Viaducto Campo Elías con Av. Tulio Febres

Las imágenes que acompañan este "post" son dos ejemplos paradigmático de cómo entendemos la ciudad y su cuidado.

 
La primera foto es un ejemplo de actividad ciudadana, durante la pasada campaña electoral para recuperar espacios e impedir su deterioro futuro.

La segunda foto,  se tomó el pasado 23 de diciembre y muestra la basura acumulada enfrente a una zona de la ciudad "tomada" por los comerciantes informales.  Y esto es solo un muestra de cómo está el centro de la Ciudad de los Caballeros y buena parte de las zonas residenciales. En los espacios del centro por los desechos producidos por la actividad comercial y en las zonas residenciales por la basura producida por sus habitantes.

Concluida la campaña electoral y casi a horas de tomar posesión del cargo el nuevo Alcalde, se comenzaron a escuchan voces recriminándole por las fallas en la recolección de la basura. Así mismo, también se ha conocido que los equipos de la Gobernación, que venían haciendo parte de ese trabajo ya no lo realiza. Y parece se recomienza una nueva etapa de conflictos  entre autoridades regionales y locales por esto de la basura.

Si bien el problema es de las autoridades, que no pueden, mejor será decir, no deben usar ese servicio para sus confrontaciones  políticas, el problema de la basura es también de la ciudadanía. Las fotos muestran dos ejemplos para que luchemos por tener una mejor ciudad.

Lo primero que debo decir es que es inaudito que sigan los enfrentamientos políticos. Se debe exigir que todos los niveles del gobierno se pongan de acuerdo para atenderlo y solucionarlo. Nos merecemos una ciudad limpia.

Lo segundo que hay que expresar es que el servicio del aseo urbano se ha encarecido, no sólo en Mérida. Los procesos de urbanización  son cada vez más problemáticos y el desarrollo de la vida moderna incrementa las dificultades del tratamiento de los desechos sólidos. 

Lo tercero es que el servicio hay que pagarlo y en consecuencia, debe ponérselo fácil a la gente para  que cancele su factura.

Lo cuarto es que hay que auspiciar formas alternas para el tratamiento de los desechos  sólidos (reutilización y reciclaje).

En quinto lugar debe cumplirse con días y horarios de recolección que la gente conozca y se cumplan. No puede ser un azar cuándo se pase a recoger la basura.

De no cumplirse al menos lo anterior -cada uno de estos aspectos tiene su complejidad y seguramente alternativas para atenderlos- no habrá posibilidades de tener a esta ciudad limpia y seguiremos inmersos  en la inmundicia.

No somos especialistas en la materia que tratamos aquí. Las reflexiones anteriores  son de simple lógica. Si los lectores se sienten interesados por estos temas es convenientes hacer opinión para  que se tomen decisiones, se mantengan en el tiempo, se evalúen  y se perfeccionen.  Nos encantará que nos den criterios al respecto.