domingo, 4 de mayo de 2014

Cultura ciudadana

Cordillera de Mérida desde carretera hacia Piñango
En la pasada elección de diciembre de 2013, se renovaron en Venezuela las autoridades municipales de los Estados, entre ellos las del Municipio Libertador de Mérida.  Se eligieron los concejales quienes integran el consejo municipal  y cuya función es de tipo legislativa  para  el gobierno del municipio. Según la Constitución del país la función ejecutiva de los municipios la detenta  el alcalde, quien también fue elegido en esa oportunidad.  Afortunadamente, ahora hay identificación política entre el Concejo Municipal y la Alcaldía, lo cual nos hace ser optimista para que se  adelanten programas comunes entre una y otra institución pública.


El Concejo Municipal se organiza para su labor como Comisión General que integran todos los concejales. También puede organizar Comisiones Permanentes y Comisiones Especiales, para tratar asuntos particulares. En estos dos últimos casos  las comisiones son “órganos técnicos de carácter consultivos y de asesoría”[1] del Concejo Municipal.

Las Comisiones Permanentes, según el reglamento del Concejo Municipal de Mérida son nueve, a saber: 1. Contraloría; 2. Servicios; 3. Participación Ciudadana, Seguridad y Derechos Humanos; 4. Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología; 5. Planificación, Desarrollo y Ordenamiento Municipal; 6. Ambiente, Cambio Climático y Agropecuaria; 7. Economía, Finanzas y Turismo; 8. Salud, Deporte y Recreación; y, 9. Familia e Inclusión Social.  El conjunto de los nueve (09) concejales electos se encargan de coordinar estas comisiones que se integran con personas  con interés y experticia  en los temas.

La concejal Malín Pino, me ha invitado a formar parte de la comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.

La primera reunión de la Comisión Permanente en referencia, debido a la difícil situación vivida en el país  y en particular en la ciudad de Mérida, por la protesta liderada por los estudiantes, no se pudo realizar hasta  el pasado miércoles 23 de abril.

Lo que suponía que se podría convertir en una jornada burocrática sobre los temas de educación, cultura y ciencia y tecnología  para Mérida, resultó un intercambio de opiniones y sugerencias muy interesante.  

Un resumen apretado sobre la reunión y las muchas e interesantes cosas que se expusieron sobre la ciudad quiero compartirlas con nuestros lectores.  No es esto una minuta de la reunión ni siquiera un resumen de lo que allí se dijo. Solo es  una síntesis apretada de dos o tres sugerencia  y de algunas de nuestras inquietudes.

Dos de los expositores trataron el tema de la organizacitante de lste estimular al habire puede ser un espacio ciudadano digno de estimular al habirtante de esta ciudad.  No es esto unón de espacios culturales para Mérida.  Uno de ellos sugiere organizar al menos un “Corredor cultural para Mérida,” mientras el otro focalizó su interés en lo que denominó los “Puntos Municipales”, una especie de vitrina de lo que puede ser un espacio ciudadano digno de estimular al habitante de la ciudad que permita identificarlo con su hábitat. Esto último va más allá de lo meramente cultural. En todo caso, si bien las ideas son distintas en la discusión se llegó a la conclusión de que ambas son complementarias.

Un dato que quizás se perdió entre la cantidad de ideas, informaciones y sugerencias es la lista de auditórium y bibliotecas públicas y privadas que existen en la ciudad. Sobre lo primero se destacan: El Centro Cultural “Tulio Febres Cordero”, el auditórium “César Rengifo”, el que recordamos como MERENAP (ahora llevará otro nombre seguramente) y aquellos de los colegios profesionales de Médicos, de Abogados y otros muchos,  poco utilizados  como el del Liceo Libertado y  los colegios privados.  En el caso de la bibliotecas se expresó que en Mérida hay 55 bibliotecas públicas, la de la Alcaldía es la Bolivariana. Por supuesto, no son del Municipio. Pero, todo ello hace una amplia capacidad instalada que merecería pensarse  en articularlas  para darle vida cultural  y estimular una ciudadanía más identificada con la ciudad. Por ejemplo,  con actividades tan útiles como el estímulo a la lectura y escritura de los más jóvenes.

Dentro de otros aspectos se destacó que Mérida, como todo el país, sufre un grave deterioro de sus espacios ciudadanos. Calles llenas de basura,  espacios ocupados por la economía informal, aglomeraciones  en lugares de tránsito vehicular y peatonal, uso desmedido y contaminante de un parque automotor que congestiona calles y avenidos  en el más completo desorden. En fin, la anarquía total en el uso y abuso de los espacios públicos. Es decir, de los espacios ciudadanos  que nos deben servir sin restricción para la vida y rutina de TODOS los habitantes de esta ciudad y de quienes nos visitan.  

¿Qué se puede hacer desde esa Comisión Permanente, para detener y revertir ese deterioro?

Aún no sé, pero seguro que  es mucho lo que se puede impulsar para, desde el  término genérico de CULTURA CIUDADANA, revertir el deterioro de la ciudad y mejorar nuestro hábitat de vida.  Vivir en ciudad requiere ciudadanía. Aquello que nos permite ofrecer espacios y prácticas sociales para todos, mejorandolos,  respetando los derechos de los demás y produciendo una vida digna en colectivo para todos.

Mucho me gustaría  que quienes nos leen nos den ideas sobre el particular, con la seguridad que será analizadas y estimularé su implementación, de ser el caso, desde la Comisión Permanente de Educación, Cultura y Ciencia y Tecnología del Concejo Municipal.  Vivir en la ciudad implica que su ordenamiento es asunto de todos. No solo de servirse de ella  sino de servirla para TODOS.    


       




[1] Ver: Reglamento Interior y de  Debates del Concejo Municipal Libertador del Estado Mérida. Art 81, p. 13. En: Gaceta Oficial Municipal Extraordinaria Núm. 10, Año I, 2014.